sábado 1 de noviembre de 2008

LINDSAY WAGNER ES LA MUJER BIÓNICA.

Si he de mentar el personaje de ficción que más me ha influenciado sin duda diré La mujer biónica. Esta serie de los años 70 nació derivada de otra llamada The six million dollar man. En esta última, el coronel Steve Austin (Lee Majors), el primer hombre biónico, tiene un rollito con una esbelta tenista llamada Jaime Sommers (Lindsay Wagner). En un accidente de paracaidismo, esta última sufre lesiones graves dejándole medio cuerpo mutilado. Gracias a su influencia, Steve consigue que la intervenga el doctor Rudy Wells (Martin E. Brooks), el mismo que le puso los implantes a él, en una operación millonaria de substitución biónica pagada por la OSI (Office of Scientific Information). Evidentemente esto no le saldrá gratis a Jaime, quién tendrá que pagar, trabajando para esta organización secreta, durante el resto de su vida. Le habían substituido sus dos piernas, su brazo derecho y su oreja izquierda, por implantes de alta tecnologia que le otorgaban poderes sobrehumanos. Este es el argumento de los dos episodios de The six million dollar man, titulados The bionic woman, en los que se presentaba el personaje. Otra cosa que pasa es que Jaime muere, debido a que su organismo rechaza las nuevas partes. Pero resulta que estos fueron los capítulos con mayor audiencia y los productores decidieron resucitarla en serie propia. Así empezaron las andanzas de esta prodigiosa mujer, a las ordenes de Oscar Goldman (Richard Anderson), el director de la OSI.

Hasta aquí lo que serie el argumento de una serie de ciencia ficción muy en boga en esa época. Pero ¿Qué es lo que la hace tan especial? Una de las razones seria la interpretación de Lindsay Wagner. Tenia la capacidad de dotar a este personaje, concebido como una arma de guerra letal, de gran feminidad y sensibilidad. Era la mezcla entre la fuerza física hipermasculinizada con la imagen hiperfeminizada de la mujer de los 70 (muy a pesar de las feministas). Así veíamos a la señorita Jaime Sommers dándoles palizas y dejando en ridículo a tíos super fortachones. Lo gracioso es que ella era la primera sorprendida. Lindsay Wagner en principio no estaba interesada en este papel. Sólo se presentó al casting por consideración a su hermana, que era una gran fan de la serie del "hombre biónico". Así se hizo con el papel de los dos episodios de presentación, sin tomárselo demasiado en serio profesionalmente. Tampoco lo hizo cuando le propusieron protagonizar la nueva serie, así que les vaciló pidiéndoles una gran suma de dinero a cambio. Su sorpresa fue total cuando se lo concedieron ¡y es que valía la pena! vale la pena verla en la pantalla. Es tan guapa, tan dulce, tan familiar, y al mismo tiempo, tan increíblemente poderosa. Lindsay consiguió por esta interpretación, a parte de un Emy, una gran popularidad.

Después de las tres temporadas que duró la serie se dedicó al cine y a series de menor repercusión. Incluso se atrevió con unos telefilms que pretendían rescatar el "espíritu biónico", reuniendo a sus antiguos actores bajo títulos tan chungos como "El regreso del hombre y la mujer biónica" (1987) y "Biónicos para siempre" (1994). En el 2007 estrenaron una nueva versión con Michelle Ryan de protagonista, que no consiguió ni de lejos tener el mismo magnetismo y fue cancelada en la primera temporada. Puedes ver un vídeo de la versión original haciendo clic aquí.

1 comentarios:

Sela dijo...

¡Me encantaba esta serie! No me la perdía por nada.
Muy interesante toda la información que tiene tu blog. Me enganché leyendo y viendo las ilustraciones. Muy bueno todo. Te sigo.
Un beso.

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