De vez en cuando hay obras de arte que aparecen en tu vida para marcar un antes y un después. Es como si de repente algo que ha estado siempre allí se te hiciera presente por primera vez. Esto hace que la película, el libro o el cómic en cuestión deje de ser una cosa para convertirse en un acontecimiento. Pues bien, esta semana he tenido una de estas revelaciones. Se trata del documental Grey Gardens (1976) de los norteamericanos David y Albert Maysles, directores y cámaras al mismo tiempo, y Ellen Hovde y Muffie Meyer, montadores. Antes que nada mentar que los hermanos Maysles son pioneros del direct cinema, donde el drama humano se desarrolla tal como es, sin guiones ni narración. Curiosamente los dos habían estudiado psicología antes de interesarse por el cine. Grey Gardens es el nombre de la mansión con 28 habitaciones donde viven Mrs. Edith Bouvier y su hija Edie, tía y prima de Jacqueline Bouvier Kennedy
Onassis. Pertenecientes a la aristocracia, con un pasado lleno de glamour, su caso se hace especialmente curioso al vivir ellas en condiciones insalubres y en la más absoluta decadencia. Incluso las autoridades las amenazaron con desalojarlas sino limpiaban la casa. Lo cual fue un escándalo en su día debido a su célebre parentesco. Finalmente, para mantener el buen nombre de la familia, Jacqueline se ocupó de asear la mansión y ellas pudieron seguir ocupándola. Aunque al poco habían vuelto a las andadas. Era su estilo de vida. Fue entonces cuando recibieron una visita inesperada: La cámara de los hermanos Maysles, que durante un tiempo las visitaron periódicamente para filmarlas con toda objetividad. La relación entre las dos mujeres, que se apodan Big Edie (la madre) y Little Edie (la hija), está plagada de contradicciones: pasado y
presente, independencia y dependencia, amor y odio, responsabilidad y irresponsabilidad... Lo que la convierte en una obra extraña y perturbadora. En el 2009, Hollywood estrenará una versión con Jessica Lange y Drew Barrymore en los papeles de madre e hija respectivamente.Alejada de esta decadencia, todavía llena de inocencia, nos encontramos hoy con la escandalosa crudeza de los documentales televisivos. Ayer, en la primera, echaron uno que trataba sobre las familias que, por necesidad, ocupaban pisos vacíos. Concretamente en el extremeño barrio de Los Colorines, por el que me daría cangelo pasearme. Hubo una cosa que me llamó la atención: venían todos de vivir en la calle pero a nadie le faltaba un buen televisor. Hubo una escena en la que una familia estaba sentada en el suelo de un comedor completamente vacío, sin muebles, sin nada en las paredes, solamente la televisión, acomodada en un carrito de bebé, absorbiendo su atención. La misma televisión que le va a pagar a un delincuente salido de prisión, Julián Muñoz, el ex de La Pantoja, 400.000 euros por hacerle una entrevista.


2 comentarios:
¡Que historia la de estas mujeres! Intentaré encontrar el documental y a esperar a ver que tal es la película.
Es difícil cambiar el estilo de vida al que uno se acostumbra.
Muy interesante tu blog. Muy buenas las fotos y las ilustraciones además.
Saludos.
La frontera entre el pasado y el presente es muy difusa a veces -dice Little Edie.
La peli es del 1975 (si no lo digo reviento)
http://www.imdb.com/title/tt0073076/
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