Últimamente intento estar con la cabeza ocupada. Así que me he dedicado a leer como una perra. Un cómic que me ha hecho mella a sido Pedro y yo de Judd Winnick. Publicado originalmente en el 2000 pero traducido al español por Astiberri en el presente año. Sobre el caso real de un portador del VIH en un reallity show de la MTV llamado Real Live. Una especie de concurso de convivencia, tipo Gran Hermano, en el que Pedro, que desde que contrajo la enfermedad dedicó su vida a dar conferencias para prevenirla, nos hace sentir cuanto cercano es el problema del sida para todos. Un cómic que engancha desde el primer momento, con secuencias de gran intensidad dramática, como la de la muerte del protagonista. También me he leído The Ring de
Kôji Suzuki. Se trata del bestseller japonés que dio paso a los films que hicieron famosa la imagen de la niña de pelo largo cubriéndole la cara saliendo del pozo. Muy bueno, me mantuvo enganchado cosa mala hasta el final. Le saca puntos a la película ya que te sugiere imágenes que puedes pensar pero que son difíciles de plasmar en cine. En la biblioteca de Gracia me topé con El Tercer sexo de Guillermo Hernaiz, redactor de la revista Primera Línea. Trata testimonios reales de mujeres transexuales, sin operar, que mantienen el miembro masculino sin renunciar a su feminidad. Ha sido interesante. Sobretodo
porque una de las entrevistadas es Kelly Vogue (Actualmente, Donna Vogue). Un trans brasileña que vive en Barcelona y que me tiene fascinado (ver foto). Ahora me estoy leyendo La montaña mágica de Thomas Mann, el tocho al lado de la cama, y El proceso de Kafka, el libro de bolsillo para leer en el tren. Ya te contaré.Este fin de semana fui a ver el espectáculo He visto caballos de la compañía Mal Pelo. Fue un regalo que me hicieron, aunque la verdad, tal como está mi estado de ánimo últimamente mejor que me hubieran llevado a ver Mamma Mia. La obra resultó un dramón. En la escena final, ella le dice a él más o menos esto: Las cosas que nos hacen felices derivan siempre en un SÍ, y las cosas que nos hacen desgraciados lo hacen en un NO. Entonces ¡Yo a ti te digo que sí, que sí, que sí! ¡Pero a lo que nos a tocado vivir le digo que no, que no, que no! Todo esto repetido un centenar de veces, con excitación creciente, ensalzado con una música que disparaba notas a bocajarro en el corazón. Estas palabras me pegaron un pellizco del que todavia no me he recuperado.


1 comentarios:
Què bé, lo de Mal Pelo! Fa goig que l'escenari ens parli amb contundencia... l'entreteniment està bé, però l'art, a més a més, ens fa creixer!
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