lunes 22 de diciembre de 2008

TRANS IN THE CITY.

Hacía tiempo que no me ponía tonta con el tema cómic. Esta vez he decidido hacer una serie online. Dibujo cada página en una hoja de papel, la rotulo, la escaneo y la cuelgo en la web. Sencillo y directo, desde mi necesidad de comunicarme a tus ojos. La he titulado Trans in the city y esta inspirada en la vida de mujeres transexuales que me apasionan, como Donna Vogue, Manuela Trasobares, Cristina La Veneno, Nova, Divine y un sin fin más. Es una tragicómedia en la que tocaré los temas más peliagudos. Como el domingo por la tarde es el momento más deprimente de la semana, he decidido que, para animarme yo y mis hermanas, será la cita para presentar los nuevos capítulos. Esta vez no he seguido la norma, la he colgado hoy que es lunes, pero a partir de ahora ya sabes, tienes una cita cada domingo con las chicas más exóticas y divertidas de la ciudad. Lee aquí el primer capítulo.

domingo 14 de diciembre de 2008

A TI TE DIGO SÍ. A LO QUE NOS HA TOCADO VIVIR LE DIGO NO.

Últimamente intento estar con la cabeza ocupada. Así que me he dedicado a leer como una perra. Un cómic que me ha hecho mella a sido Pedro y yo de Judd Winnick. Publicado originalmente en el 2000 pero traducido al español por Astiberri en el presente año. Sobre el caso real de un portador del VIH en un reallity show de la MTV llamado Real Live. Una especie de concurso de convivencia, tipo Gran Hermano, en el que Pedro, que desde que contrajo la enfermedad dedicó su vida a dar conferencias para prevenirla, nos hace sentir cuanto cercano es el problema del sida para todos. Un cómic que engancha desde el primer momento, con secuencias de gran intensidad dramática, como la de la muerte del protagonista. También me he leído The Ring de Kôji Suzuki. Se trata del bestseller japonés que dio paso a los films que hicieron famosa la imagen de la niña de pelo largo cubriéndole la cara saliendo del pozo. Muy bueno, me mantuvo enganchado cosa mala hasta el final. Le saca puntos a la película ya que te sugiere imágenes que puedes pensar pero que son difíciles de plasmar en cine. En la biblioteca de Gracia me topé con El Tercer sexo de Guillermo Hernaiz, redactor de la revista Primera Línea. Trata testimonios reales de mujeres transexuales, sin operar, que mantienen el miembro masculino sin renunciar a su feminidad. Ha sido interesante. Sobretodo porque una de las entrevistadas es Kelly Vogue (Actualmente, Donna Vogue). Un trans brasileña que vive en Barcelona y que me tiene fascinado (ver foto). Ahora me estoy leyendo La montaña mágica de Thomas Mann, el tocho al lado de la cama, y El proceso de Kafka, el libro de bolsillo para leer en el tren. Ya te contaré.
Este fin de semana fui a ver
el espectáculo He visto caballos de la compañía Mal Pelo. Fue un regalo que me hicieron, aunque la verdad, tal como está mi estado de ánimo últimamente mejor que me hubieran llevado a ver Mamma Mia. La obra resultó un dramón. En la escena final, ella le dice a él más o menos esto: Las cosas que nos hacen felices derivan siempre en un SÍ, y las cosas que nos hacen desgraciados lo hacen en un NO. Entonces ¡Yo a ti te digo que sí, que sí, que sí! ¡Pero a lo que nos a tocado vivir le digo que no, que no, que no! Todo esto repetido un centenar de veces, con excitación creciente, ensalzado con una música que disparaba notas a bocajarro en el corazón. Estas palabras me pegaron un pellizco del que todavia no me he recuperado.

jueves 4 de diciembre de 2008

SI NO LO VEO NO EXISTE.

Hace unos días leí uno de esos diarios que te regalan en el metro. Hablaba de mi generación, la de los españolitos nacidos después de Franco. Decía que, como nuestros padres lo habían pasado mal, nos mimaron en demasía, dándonos todo aquello que hubieran querido tener en su infancia. Así, mientras ellos luchaban en el mundo "real", a nosotros nos tenían todo el día frente al televisor, llenándonos la cabeza de fantasías. Por oponernos a la cultura gris de nuestros progenitores, nos volvimos, con la movida madrileña como bandera, muy y muy superficiales. No es que la sociedad pasada hubiese sido más profunda, es verdad. Pero es que ahora nos jactamos de estar en el mundo sólo para divertirnos, nos parece moderno ser ignorantes. Se han perdido los valores humanos, la importancia de cada persona y el interés por la verdad, o sea, se ha perdido el amor. Todo el mundo acepta que el dinero sea lo que insufla importancia las cosas. Aceptamos que la gente se muera de hambre, que sufran por nuestros intereses económicos, permitimos aberraciones como las de Guantánamo. Y todo lo solucionamos con un simple y cruel giro de cabeza de 90 grados. Pero claro, ser moderna es hablar de lo nuevo de DKNY, porque, de lo que hablo ahora, se dice que está pasado de moda, que es recurrente y en absoluto una novedad. Vivimos en el nihilismo más absoluto, en la negación de la verdad. Yo soy el primero que me pongo los cascos del Ipod incluso para lavarme los dientes, porque no soporto escuchar los ruidos de soledad de mi casa. Claro, si no lo veo no existe.
He ilustrado esta entrada con una imagen de los gays asesinados por el nazismo, que ni vivieron la movida madrileña ni saben quién es
Almodóvar. Por lo tanto no son tan modernos como la chica que, en la siguiente foto, se ríe de la humillación a un preso en Guantánamo. Ella sí que es moderna, ha venido a este mundo sólo para divertirse.