martes 26 de mayo de 2009

ME SIENTO EN EL PLATÓ DE ¿DÓNDE ESTÁS CORAZÓN?

Hoy en el curso de montaje me he sentido como si me hubiera sentado en el plató de ¿Dónde estás corazón?, y mira, chica... no me ha gustado nada. Claro, que aquí ni me han pagado ni me van a hacer famoso. La cuestión es que por una casualidad me he visto explicándole a la clase que han estado a punto de expulsarme por no hacer la tarea que nos habían mandado, ya que he practicado maquetando mis propios proyectos. A mi favor dije que yo había aprendido tanto o más haciendo lo mío que con el documental que nos pedían. Que teniendo un mac a mi disposición, un software con licencia, y mucho tiempo por delante, se me fueron los ojos sin más. La voz popular apostó con que por supuesto tenia que haber echo lo que me dictaron en un principio, porque ya se veía que era muy estrictos y que con un cliente hubiera estado en las mismas. Lo chungo es que ni tenia un cliente ni estoy haciendo el EGB. Creo que debería poder decidir como quiero aprender y de que manera invierto mi tiempo, mientras no me vea obligado a hacer otra cosa (punto al que he llegado, yo como siempre buscando los límites). Los exámenes que nos hicieron los superé con facilidad, además puedo demostrar que sé utilizar Final Cut, pero eso no vale, hay que seguir el programa. Asumía que me suspendieran, me daba igual, pero echarme me parece excesivo, creo que me han utilizado como cabeza de turco. ¿Mi poquito de autocrítica? Quizás esté teniendo una actitud infantil con todo esto. Mencioné un par de veces que yo ya era una persona adulta, y ¡atención!, cuidado con lo que necesitas reivindicar. Además no es la primera vez que tengo un enfrentamiento parecido. De hecho es lo habitual. Porque siento que el mundo está en deuda conmigo porque lo que hago no tiene difusión y es minoritario. Siempre quiero hacer lo que me sale del coño. Al final termino siendo la persona inconformista y follonera a la que todos parecen entender pero desde la distancia. Por lo visto tengo que aprender a callar y tragar, algo que ya es como “muy español”, porque necesito hacer este curso. Pero sigo sin estar de acuerdo y le dedico estas palabras a este que decide sobre mi, como si fuera un dios griego con su espada justiciera: ¡¡¡Vete a la mierda, imbécil!!!.

1 comentarios:

Katalitza.com! dijo...

A la mierda!

Publicar un comentario en la entrada